El informe de empleo de julio del Departamento de Trabajo de EE.UU. salió con el signo cambiado. La economía perdió 23.000 puestos en lugar de sumar los cerca de 80.000 que esperaban los analistas: la primera caída mensual desde febrero. Para colmo, las cifras de mayo y junio se revisaron a la baja en 103.000 empleos combinados, lo que indica que el mercado laboral ya venía más débil de lo que se pensaba hace apenas una semana.
El desempleo bajó de 4,2% a 4,1%, pero no es la buena noticia que parece: la caída se debió sobre todo a que gente dejó de buscar trabajo, no a que lo consiguiera. Los salarios también perdieron fuerza: el ingreso por hora subió apenas 0,1% mensual frente al 0,3% esperado, y 3,2% interanual frente al 3,5% previsto.
El bitcoin reaccionó casi de inmediato. Desde cerca de $64.350 antes del dato, subió por encima de $65.000, más de un 1% en la jornada. El ether apenas se movió, estable cerca de $1.903. La mecánica es sencilla: un mercado laboral débil reduce las probabilidades de que la Fed siga endureciendo su política, justo lo contrario de lo que el mercado temía días atrás, cuando crecían las apuestas por una subida de tipos en septiembre. Ahora, según CME FedWatch, la probabilidad de una pausa en la reunión del 16 de septiembre saltó a 56%, mientras que la de una subida cayó de 55% a 46% en una sola sesión. El rendimiento del bono a 10 años también bajó, hasta 4,64% desde máximos recientes cercanos a 4,73%.
Para el mercado cripto es un patrón conocido: cuanta menos certeza haya de que la Fed seguirá apretando, más apetito hay por activos de riesgo como el bitcoin. No todos lo ven como una buena noticia sin matices. El estratega de Wellington-Altus James Thorne señaló lo contenido que ha sido el movimiento del bitcoin frente a la magnitud de este cambio de expectativas monetarias, y fue directo: «esto no puede durar para siempre».
Hay también una lectura menos cómoda. Una revisión a la baja de 103.000 empleos en dos meses no es un margen de error, sino una señal de que el mercado laboral se enfría más rápido de lo que sugerían las cifras iniciales. Si esa debilidad persiste, la Fed podría terminar bajando tipos no para impulsar el crecimiento, sino porque la economía real ya empezó a frenar. En ese escenario, un repunte del bitcoin basado en la esperanza de dinero barato podría no durar mucho.



