Hace un año, el 18 de julio de 2025, Estados Unidos aprobó la GENIUS Act, la primera ley federal dedicada a las stablecoins ancladas al dólar. Los reguladores tenían doce meses exactos para redactar las normas de aplicación. Ese plazo venció el 18 de julio de 2026 y, de las ocho reglas obligatorias, ninguna está terminada.
La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), el Departamento del Tesoro, FinCEN y la OFAC debían fijar los requisitos de reservas, capital, reportes y prevención de lavado de dinero para los emisores de stablecoins. En lugar de textos finales, el 22 de junio publicaron tres propuestas adicionales con plazos de comentarios que se extienden más allá de la fecha límite. Esa sola maniobra ya delataba que no iban a llegar a tiempo.
La ley no contempla sanciones por el retraso ni activa automáticamente un régimen transitorio. La entrada en vigor plena depende de cuál de estas dos fechas llegue primero:
- 120 días después de que se publiquen las reglas definitivas, o
- el 18 de enero de 2027, dieciocho meses después de la firma de la ley.
Según se ha filtrado, la propia documentación interna de FinCEN ya da por hecho el segundo escenario.
No es la primera vez que pasa algo así. Tras la Ley Dodd-Frank de 2010, los reguladores incumplieron cerca del 40% de los plazos que la propia norma les imponía, y algunas reglas tardaron años en cerrarse. Con las stablecoins el riesgo es mayor: mientras no haya reglas definitivas, bancos y fintechs no saben con certeza qué exigencias de reservas y transparencia deberán cumplir, pero igual siguen lanzando productos.
Nada de esto ha frenado al mercado. Circle ya obtuvo su licencia federal de banco fiduciario de la OCC, el japonés Sony Bank recibió luz verde para una stablecoin en dólares, y Visa lanzó la semana pasada una plataforma para que los bancos emitan sus propias stablecoins. Todas estas empresas operan sobre un marco que todavía puede cambiar.
El resultado es una situación curiosa: la ley ya está vigente, pero el manual de instrucciones sigue en borrador. Para los emisores de stablecoins eso significa hasta año y medio más construyendo sobre suposiciones, con el riesgo de que las reglas cambien justo después de haberse adaptado a ellas.



