BitMEX cerró el 23 de julio sin que mediara un hackeo ni una orden regulatoria: solo una "decisión de la junta", según explicó el propio exchange. Un día después, un tribunal de Nueva York recibió una demanda que cuenta una historia muy distinta.
Los antiguos clientes BKX Services y David Namdar sostienen que BitMEX operó durante años una "mesa de trading con información privilegiada" secreta, con acceso a las posiciones y los niveles de liquidación de cada trader. Según la demanda, un software identificaba qué movimiento de precio liquidaría a más clientes, y esa mesa salía después a operar para empujar el precio justo hacia allí. Las operaciones se habrían camuflado con cuentas señuelo registradas con correos genéricos, y los precios de referencia tomados de otros exchanges habrían sido manipulados para forzar llamadas de margen.
Un punto aparte de la demanda es la caída del 13 de marzo de 2020, el tristemente célebre "Jueves Negro": los servidores de BitMEX quedaron fuera durante 25 minutos en plena caída del mercado, y los clientes perdieron cerca de 800 millones de dólares en liquidaciones. Los demandantes no lo describen como una falla técnica, sino como parte del plan.
Namdar reclama la devolución de 316,9 BTC, y BKX Services de 305,8 BTC: en conjunto, unos 40,7 millones de dólares al precio actual. Pero la demanda se presentó como una acción colectiva, así que en teoría cubre a cualquiera que haya operado swaps de bitcoin en BitMEX desde Estados Unidos a partir de julio de 2018, potencialmente decenas de miles de personas.
El CEO de BitMEX, Peter Wilkinson, calificó las acusaciones de "infundadas y oportunistas" y aseguró que la empresa ya ha derrotado reclamos similares antes. Hay un antecedente concreto: una demanda casi idéntica fue desestimada sin perjuicio en 2025, y ahora los mismos reclamos regresan con más detalles.



