Una billetera cripto se está convirtiendo en motivo de violencia física real, no solo de ataques informáticos: allanamientos de vivienda y secuestros. Según un nuevo informe de la firma de análisis blockchain Chainalysis, los criminales arrebataron casi $30 millones a dueños de criptomonedas mediante ataques violentos durante el primer semestre de 2026. Si se suman los intentos fallidos —casos donde la víctima logró bloquear la transferencia o el rescate fue rastreado y congelado—, la cifra sube a $107 millones.
En la industria a esto se le llama "wrench attack", en referencia a un viejo cómic donde una llave inglesa vence cualquier defensa criptográfica. Chainalysis encontró que los allanamientos ya representan el 37% de los incidentes, frente al 26% de 2023. Los secuestros son menos frecuentes, pero concentran el 53% del dinero robado: los criminales retienen a la víctima hasta que sus familiares transfieren la cripto.
Francia encabeza la lista por amplio margen. Una de las razones, según Chainalysis, es una filtración de datos de 2024 en la que un funcionario fiscal francés vendió información de titulares de criptomonedas con grandes patrimonios: nombres, direcciones, tenencias y teléfonos. Otra filtración, en el fabricante de wallets Ledger el año pasado, expuso también los datos de compradores. Las autoridades francesas registraron 77 casos de secuestro y extorsión ligados a criptomonedas en 2026, frente a 45 en todo 2025, un salto del 71%. Ya se detuvo a más de 200 personas.
Más del 40% de los casos en Francia apuntaron a familiares del dueño de la cripto, y no a él directamente: así resulta más fácil forzar el pago. El sector cripto local respondió inscribiéndose en masa en servicios de identificación de emergencia, que ya suman 724 registros.
Chainalysis distingue tres niveles de atacantes: oportunistas que simplemente obligan a una transferencia directa, grupos más sofisticados que mueven los fondos por protocolos DeFi y exchanges descentralizados para borrar el rastro, y redes organizadas con acceso a lavado OTC. Una contraseña fuerte y una wallet fría no detienen a alguien parado en tu sala de estar, y esa es una amenaza que la industria cripto todavía no sabe cómo resolver.



