Durante años, Vanguard fue la voz más crítica del ecosistema cripto entre los grandes gestores de activos mundiales. La empresa bloqueaba el acceso de sus clientes a los ETF de bitcoin, calificaba la clase de activos de «inmadura» y observaba cómo BlackRock y Fidelity construían negocios de miles de millones. Ese capítulo termina.
El 7 de julio, Vanguard publicó su primera oferta de trabajo en la historia para un director de activos digitales, con sede en Dallas en la división Personal Wealth. El alcance es amplio: diseñar una estrategia digital plurianual, evaluar oportunidades en tokenización, stablecoins, carteras digitales y liquidación blockchain, y representar a la empresa ante los reguladores. La mención de «estándares de mercado» es significativa: no buscan un observador, sino alguien que ayude a redactar las reglas del sector.
El cambio tiene mucho que ver con el nuevo liderazgo. El CEO Salim Ramji llegó a Vanguard en julio de 2024 procedente de BlackRock, donde dirigía la división iShares y supervisó el lanzamiento del ETF al contado de bitcoin, el mismo producto que Vanguard bloqueaba simultáneamente. En diciembre de 2025, la firma comenzó a permitir a sus clientes operar con ETF y fondos cripto, un giro discreto pero relevante.
Hay un detalle irónico: a través de sus fondos índice pasivos, Vanguard se convirtió brevemente en el mayor accionista de MicroStrategy, la mayor reserva corporativa de bitcoin del mundo. No por elección, sino por la mecánica de los índices. Eso ilustra hasta qué punto los activos digitales ya se han infiltrado en las carteras tradicionales.
Esta contratación no es el lanzamiento de un producto. Vanguard no ha anunciado su propio ETF cripto y el puesto pone el acento en la estrategia y la exploración. Pero para una empresa con $10 billones en activos de clientes, crear un liderazgo dedicado envía un mensaje nítido: ya no se trata de «si», sino de «cómo».



